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Libro dedicado al diagnóstico del convenio bilateral para la contratación temporal de agricultores mexicanos firmado en 1974

 

 

El Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT) es un modelo de cooperación binacional que controla y mantiene un flujo migratorio temporal de campesinos hacia provincias canadienses. Los gobiernos, el sector empresarial y parte de la sociedad, señalan que el PTAT, firmado en 1974 entre México y Canadá, es un modelo a seguir para la migración ordenada y segura.

El libro Cuatro décadas del programa de trabajadores agrícolas temporales México-Canadá: 1974 – 2014, de Rosa María Vanegas García, investigadora de la Dirección de Etnología y Antropología Social (DEAS) del INAH, nos introduce al análisis del capitalismo trasnacional, donde la necesidad de un mercado laboral regional dócil requiere de flujos migratorios controlados de acuerdo con el proceso de acumulación flexible. Para ello, la autora presenta un diagnóstico del programa acordado entre los gobiernos de México y Canadá, mismo que ha sido expuesto como exitoso tanto para empresarios como para trabajadores y que, sin embargo, muestra las problemáticas que enfrentan los mexicanos bajo un esquema que condiciona, prolonga y obliga a trabajar en condiciones precarias, sin disposiciones legales ni organizaciones para la defensa y protección del trabajador.

La obra, conformada por cuatro capítulos, compara las condiciones de trabajo de los migrantes desde la etapa previa al modelo neoliberal/trasnacional, hasta la fase definitiva de su instalación e influencia en las políticas laborales de los estados-nación, lo que los ha vuelto cada vez más débiles, como en el caso mexicano.

El primer capítulo, titulado “Migración y trabajo”, aborda la emigración en el contexto internacional; expone la concentración de mano de obra en América del Norte en los últimos 35 años, y ejemplifica cómo a partir de la mitad del siglo XX, Canadá planteó la necesidad de crear programas para trabajadores extranjeros temporales en la agroindustria, obteniendo resultados favorables para su economía interna.

En el capítulo dos, denominado “El Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales México-Canadá”, se analiza la firma del Memorándum de Entendimiento, acuerdo bilateral para consolidar los vínculos de amistad, comprensión y cooperación. Dicho documento incluyó el Acuerdo para el Empleo Temporal de Trabajadores Agrícolas Mexicanos en Canadá, que culminó en la firma del PTAT como un contrato laboral en el que trabajadores y empleadores se comprometían a cumplir y respetar derechos y obligaciones.

Sin embargo, de acuerdo con la autora, este programa ofrece garantías principalmente a los empresarios, quienes deciden el perfil y número de trabajadores que requieren. Los países de origen aceptan las condiciones impuestas y se convierten en gestores y reclutadores de la fuerza de trabajo para alimentar la producción agrícola.

El capítulo tres, “Efectos sociales del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales”, revela a través de entrevistas realizadas a los trabajadores, tanto en sus lugares de origen como en Canadá, la carencia de una política agrícola por parte del Estado mexicano, que expulsa a miles de sus connacionales en busca de empleo; muestra qué regiones tienen mayor crisis de empleo y refleja las vicisitudes de la vida cotidiana de los trabajadores.

Finalmente, el capitulo cuatro, denominado “Evaluación crítica del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales”, presenta un diagnóstico de la supervisión del programa instrumentado por distintas entidades gubernamentales con el objetivo de brindar mejoras en su operación y responder a las necesidades tanto de empresarios canadienses como de trabajadores mexicanos.

Rosa María Vanegas concluye que el PTAT es positivo para los intereses económicos y políticos de ambos países, en tanto que permite emplear de forma temporal a ciudadanos mexicanos que carecen de oportunidades laborales en su país de origen pero que, sin embargo, beneficia más a la industria agrícola canadiense por las notorias condiciones de inequidad con las que laboran los migrantes mexicanos, y protege los intereses empresariales y estatales, de tal modo que garantiza en términos diplomáticos una mano de obra dócil, barata y flexible.

Los comentarios de la presentación estarán a cargo de Patricia Pozos Rivera, Juan Manuel Sandoval Palacios y la autora, con Marcela Orozco como moderadora, el martes 23 de abril a las 17 horas, en el Aula Magna Jesús Silva Herzog del edificio B de la Facultad de Economía de la UNAM, ubicado en Ciudad Universitaria, en la Ciudad de México. La entrada será libre.